El camino desde el canal es de una hora
y treinta minutos, pasando por San Isidro, Jesús María, el centro de Lima hasta llegar a nuestro destino. Observo como el panorama cambia y se transforma de un distrito a otro. Es el momento donde te das cuenta que
en el país, algo no anda bien.
Por fin llegamos. Hay que bajar de la camioneta y estirar el cuerpo puesto que el camino fue largo y
tedioso. La temperatura varía desde el interior de la camioneta, la cual cuenta con aire
acondicionado, hasta el exterior que presenta un aire seco, tierra muerta y un sol implacable que nos da la bienvenida desde que llegamos a San Juan de Lurigancho.
Una vez abajo, la puerta del domicilio de Norma se abre y aparece ella junto a dos niños muy
pequeños y risueños correteando de un lugar a otro.
Coco, mi camarógrafo, descarga la maleta de luces del vehículo e ingresa para ver en qué parte
de la casa podemos grabar. Ni bien entramos al domicilio, escuchamos a un niño llorar. La voz
de un hombre exaltado grita: "Norma… te dije que no quería nada de esto..! Ella, apenada y
nerviosa (asustada diría yo), me dice con voz temblorosa: "joven, mejor no hacemos nada ya se
me fueron las ganas de participar" Converso con ella, la convenzo para no grabar en el interior
sino fuera de la casa. Acepta y se va a cambiar, a vestirse con el traje de gala folclórico multicolor.
Mientras desmontamos las luces, desde el interior se vuelven a escuchar gritos que
le reclaman a Norma, se escuchan cosas que se rompen, hay forcejeos y escucho algo que, a mi parecer, es una cachetada. Un hombre muy molesto y pateando las cosas que se cruzan en su camino sale de la
habitación y se retira de la casa.
Hay sollozos y una voz desde la habitación me dice: "por favor, él va a volver y no
desea verlos cuando regrese". Ingreso a la habitación, veo a Norma en un rincón con un lado de
la cara rojiza y con algo de sangre que le brota del labio.
Corro a auxiliarla, me pide que me retire. Solo atino a abrazarla y ofrecerle mi apoyo. Llevarla a la DEMUNA, a la comisaría del distrito pero me dice: " Es inútil, no va a servir de nada...me preocupan mis hijos"
Converso con Coco y pensamos igual, usar nuestra cámara para que la atiendan en la comisaría y brinden el apoyo a Norma y sus hijos.
Los subimos en la camioneta y nos dirigimos hacia la comisaría pero ocurre algo inesperado, en medio del camino, se ha presentado un accidente. Un hombre falleció al ser arrollado por un trailer. Coco y yo nos acercamos para grabar y vemos que la persona fallecida, es el señor que salió de la casa de Norma.
Decidimos no grabar y continuar nuestro camino hacia la DEMUNA.
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