jueves, 22 de noviembre de 2018

El día que viví de cerca la violencia hacia la mujer

Era una mañana tranquila. Con mi equipo de exteriores estábamos por llegar a la casa de Norma, una participante de un concurso de folclore en el programa de televisión en el que soy productor de exteriores.

El camino desde el canal es de una hora y treinta minutos, pasando por San Isidro, Jesús María, el centro de Lima hasta llegar a nuestro destino. Observo como el panorama cambia y se transforma de un distrito a otro. Es el momento donde te das cuenta que en el país, algo no anda bien.

Por fin llegamos. Hay que bajar de la camioneta y estirar el cuerpo puesto que el camino fue largo y tedioso. La temperatura varía desde el interior de la camioneta, la cual cuenta con aire acondicionado, hasta el exterior que presenta un aire seco, tierra muerta y un sol implacable que nos da la bienvenida desde que llegamos a San Juan de Lurigancho.

Una vez abajo, la puerta del domicilio de Norma se abre y aparece ella junto a dos niños muy pequeños y risueños correteando de un lugar a otro.

Coco, mi camarógrafo, descarga la maleta de luces del vehículo e ingresa para ver en qué parte de la casa podemos grabar. Ni bien entramos al domicilio, escuchamos a un niño llorar. La voz de un hombre exaltado grita: "Norma… te dije que no quería nada de esto..! Ella, apenada y nerviosa (asustada diría yo), me dice con voz temblorosa: "joven, mejor no hacemos nada ya se me fueron las ganas de participar" Converso con ella, la convenzo para no grabar en el interior sino fuera de la casa. Acepta y se va a cambiar, a vestirse con el traje de gala folclórico multicolor.

Mientras  desmontamos las luces, desde el interior se vuelven a escuchar gritos que le reclaman a Norma, se escuchan cosas que se rompen, hay forcejeos y escucho algo que, a mi parecer, es una cachetada. Un hombre muy molesto y pateando las cosas que se cruzan en su camino sale de la habitación y se retira de la casa.

Hay sollozos y una voz desde la habitación me dice: "por favor, él va a volver y no desea verlos cuando regrese". Ingreso a la habitación, veo a Norma en un rincón con un lado de la cara rojiza y con algo de sangre que le brota del labio.


Corro a auxiliarla, me pide que me retire. Solo atino a abrazarla y ofrecerle mi apoyo. Llevarla a la DEMUNA, a la comisaría del distrito pero me dice: " Es inútil, no va a servir de nada...me preocupan mis hijos"

Converso con Coco y pensamos igual, usar nuestra cámara para que la atiendan en la comisaría y brinden el apoyo a Norma y sus hijos.

Los subimos en la camioneta y nos dirigimos hacia la comisaría pero ocurre algo inesperado, en medio del camino, se ha presentado un accidente. Un hombre falleció al ser arrollado por un trailer. Coco y yo nos acercamos para grabar y vemos que la persona fallecida, es el señor que salió de la casa de Norma.

Decidimos no grabar y continuar nuestro camino hacia la DEMUNA.

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