Hablar de violencia hacia la mujer no solo en nuestro país sino en gran parte del planeta no es un tema nuevo.
Lo nuevo es la globalización y lo desarrollado que están tanto las redes sociales como los medios de comunicación que han puesto el tema sobre la mesa.
Normalmente pensamos que la violencia hacia la mujer es solo de forma física pero existe otra que es mucho peor, es la psicológica. Aquella que cala y carcome el alma de la agraviada, aquella que puede estar pasando a un ser cercano que está al lado nuestro y no darnos cuenta.
De pequeños, se nos enseña que no se debe tomar a una mujer ni con el pétalo de una rosa. Fueron pasando los años y los medios de comunicación nos dicen que la mujer es un producto de consumo al presentarla en ropa de baño, delante de un vehículo nuevo o con implemento de construcción.
Siguen pasando los años y ahora hay canciones que nos dicen que la mujer no es nada. Que la mujer es para usar y desechar. Con esto último, vemos en las redes sociales como niñas cantan y bailan canciones con letras denigrantes, niñas con movimientos y vestimentas impropias para su edad.
Esto debido al consumo que tenemos hacia la mujer.
Tengo una hija de cuatro años a la que procuramos enseñarle que no es un producto. Que tanto el hombre como la mujer son iguales. Que nadie tiene derecho sobre ella y que su cuerpo es suyo. Como padre, estoy muy preocupado por lo que pueda suceder. Pero soy consciente que he sido parte del problema porque durante años fui consumidor que veía a la mujer como un producto, como mencioné líneas arriba, de usas y desechar.
Hoy, próximos a culminar el año 2018, vemos a diario feminicidios, violencia hacia la mujer, adultos que abusan de niñas muy pequeñas e indefensas. Pensamos que las leyes no son muy duras. Por un lado pedimos pena de muerte para los violadores pero por el otro decimos que no se puede porque la comunidad internacional lo prohíbe. La firma de tratados impide la pena de muerte.
Es acaso la pena de muerte la solución? Podría la pena de muerte la medida que le ponga un alto a tanta violencia? son preguntas que no tienen una respuesta pero quién sabe, sea lo único que queda para detener tanta violencia.
Carlos R. Tello Vinces
DNI 10135153
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