jueves, 22 de noviembre de 2018

Entrevista Violencia

Luego

Me encuentro en la puerta lateral de ingreso al Hospital Nacional Víctor Larco Herrera. Por un banner informativo, me percato que hay charlas contra la violencia las cuales se dictan en la municipalidad de Magdalena del Mar.

Pregunto por algo de informes y me indican que puedo pasar a conversar con la encargada.

La Dra. Rossana Horna, es la encargada del staff que dicta los talleres para las personas que van a unir sus vidas ante la ley.

Me encuentro con ella y conversamos sobre el tema.

¿Para qué son estos talleres?
Los talleres, no son obligatorios pero si es un requisito para contraer matrimonio civil, convirtiendo a la Municipalidad de Magdalena del Mar, en la primera municipalidad del país en dictar estos talleres.

¿Cómo se desarrolla este taller?
Este taller se desarrolla a través de un convenio entre la municipalidad y el hospital Víctor Larco Herrera debido a que se ha incrementado la violencia hacia la mujer tanto en casos de la DEMUNA como en la Comisaría del distrito.

¿Pero cuál es el obetivo?
Se realiza este taller para que se disminuya con los temas que se van desarrollando. De cada 100 mujeres, 65 son violentadas en cualquiera de sus formas.

La violencia hacia la mujer se debe a muchos factores, crianza, machismo, etc. Que han generado esta violencia, es por ello que se ha incrementado los porcentajes ahora incluso llegando al feminicidio.

¿Cuáles son las zonas de mayor índice?
Las zonas del país con mayores índices son en lo referido a violencia hacia la mujer son Apurímac, Puno, Junín, Cusco, Ayacucho y San Martín.

Por su parte, la jefa de Registro Civil de la Municipalidad de Magdalena del Mar, Andrea Cabana respondió unas preguntas.

¿Qué se espera de este convenio entre la Municipalidad y el hospital?
La Municipalidad viene realizando denodados esfuerzos para revertir este tema no solo para ayudar a las parejas para que puedan unirse en matrimonio civil y formar una familia donde ambos se respeten, donde sea una familia saludable.

Es por ello que desde el 2013 la municipalidad, de forma gratuita con esta institución médica, vienen organizando estos talleres donde ellos participan en una dinámica que los hace unirse más.

Entender que el matrimonio es un acto de mucha responsabilidad que asumen juntos, donde ambos deben aportar de forma saludable coordinando, conversando un dialogo donde se respete y no haya violencia, que ninguno se imponga.

Luego de escuchar atentamente y saber que existen instituciones que aportan con un grano de arena para tener una mejor sociedad no solo para nosotros sino, también para nuestros hijos e hijas

Columna de opinión acerca de la violencia

Hablar de violencia hacia la mujer no solo en nuestro país sino en gran parte del planeta no es un tema nuevo.

Lo nuevo es la globalización y lo desarrollado que están tanto las redes sociales como los medios de comunicación que han puesto el tema sobre la mesa. 

Normalmente pensamos que la violencia hacia la mujer es solo de forma física pero existe otra que es mucho peor, es la psicológica. Aquella que cala y carcome el alma de la agraviada, aquella que puede estar pasando a un ser cercano que está al lado nuestro y no darnos cuenta.

De pequeños, se nos enseña que no se debe tomar a una mujer ni con el pétalo de una rosa. Fueron pasando los años y los medios de comunicación nos dicen que la mujer es un producto de consumo al presentarla en ropa de baño, delante de un vehículo nuevo o con implemento de construcción.

Siguen pasando los años y ahora hay canciones que nos dicen que la mujer no es nada. Que la mujer es para usar y desechar. Con esto último, vemos en las redes sociales como niñas cantan y bailan canciones con letras denigrantes, niñas con movimientos y vestimentas impropias para su edad.

Esto debido al consumo que tenemos hacia la mujer.

Tengo una hija de cuatro años a la que procuramos enseñarle que no es un producto. Que tanto el hombre como la mujer son iguales. Que nadie tiene derecho sobre ella y que su cuerpo es suyo. Como padre, estoy muy preocupado por lo que pueda suceder. Pero soy consciente que he sido parte del problema porque durante años fui consumidor que veía a la mujer como un producto, como mencioné líneas arriba, de usas y desechar.

Hoy, próximos a culminar el año 2018, vemos a diario feminicidios, violencia hacia la mujer, adultos que abusan de niñas muy pequeñas e indefensas. Pensamos que las leyes no son muy duras. Por un lado pedimos pena de muerte para los violadores pero por el otro decimos que no se puede porque la comunidad internacional lo prohíbe. La firma de tratados impide la pena de muerte.

Es acaso la pena de muerte la solución? Podría la pena de muerte la medida que le ponga un alto a tanta violencia? son preguntas que no tienen una respuesta pero quién sabe, sea lo único que queda para detener tanta violencia.


Carlos R. Tello Vinces
DNI 10135153

El día que viví de cerca la violencia hacia la mujer

Era una mañana tranquila. Con mi equipo de exteriores estábamos por llegar a la casa de Norma, una participante de un concurso de folclore en el programa de televisión en el que soy productor de exteriores.

El camino desde el canal es de una hora y treinta minutos, pasando por San Isidro, Jesús María, el centro de Lima hasta llegar a nuestro destino. Observo como el panorama cambia y se transforma de un distrito a otro. Es el momento donde te das cuenta que en el país, algo no anda bien.

Por fin llegamos. Hay que bajar de la camioneta y estirar el cuerpo puesto que el camino fue largo y tedioso. La temperatura varía desde el interior de la camioneta, la cual cuenta con aire acondicionado, hasta el exterior que presenta un aire seco, tierra muerta y un sol implacable que nos da la bienvenida desde que llegamos a San Juan de Lurigancho.

Una vez abajo, la puerta del domicilio de Norma se abre y aparece ella junto a dos niños muy pequeños y risueños correteando de un lugar a otro.

Coco, mi camarógrafo, descarga la maleta de luces del vehículo e ingresa para ver en qué parte de la casa podemos grabar. Ni bien entramos al domicilio, escuchamos a un niño llorar. La voz de un hombre exaltado grita: "Norma… te dije que no quería nada de esto..! Ella, apenada y nerviosa (asustada diría yo), me dice con voz temblorosa: "joven, mejor no hacemos nada ya se me fueron las ganas de participar" Converso con ella, la convenzo para no grabar en el interior sino fuera de la casa. Acepta y se va a cambiar, a vestirse con el traje de gala folclórico multicolor.

Mientras  desmontamos las luces, desde el interior se vuelven a escuchar gritos que le reclaman a Norma, se escuchan cosas que se rompen, hay forcejeos y escucho algo que, a mi parecer, es una cachetada. Un hombre muy molesto y pateando las cosas que se cruzan en su camino sale de la habitación y se retira de la casa.

Hay sollozos y una voz desde la habitación me dice: "por favor, él va a volver y no desea verlos cuando regrese". Ingreso a la habitación, veo a Norma en un rincón con un lado de la cara rojiza y con algo de sangre que le brota del labio.


Corro a auxiliarla, me pide que me retire. Solo atino a abrazarla y ofrecerle mi apoyo. Llevarla a la DEMUNA, a la comisaría del distrito pero me dice: " Es inútil, no va a servir de nada...me preocupan mis hijos"

Converso con Coco y pensamos igual, usar nuestra cámara para que la atiendan en la comisaría y brinden el apoyo a Norma y sus hijos.

Los subimos en la camioneta y nos dirigimos hacia la comisaría pero ocurre algo inesperado, en medio del camino, se ha presentado un accidente. Un hombre falleció al ser arrollado por un trailer. Coco y yo nos acercamos para grabar y vemos que la persona fallecida, es el señor que salió de la casa de Norma.

Decidimos no grabar y continuar nuestro camino hacia la DEMUNA.